
Todo se define en casa, Lujanero querido...
El sueño del ascenso late más fuerte que nunca
🔴⚪️¡TODO SE DEFINE EN CASA, LUJÁN! El sueño del ascenso late más fuerte que nunca
Hay empates que valen como triunfos. Y este, Lujanero querido, vale muchísimo.
En una tarde de dientes apretados, de barro, de corazón y de aliento que no paró nunca, Luján se trajo un 0 a 0 enorme del estadio Norman Lee frente a Berazategui, en los primeros 90 minutos de la final por el ascenso a la B Metropolitana.
No fue un partido más. Fue una final. De esas que se juegan con el alma. Y Luján estuvo a la altura.
El equipo de Martín Pérez Bianchi fue prolijo, ordenado, valiente. Se defendió con uñas y dientes, con un Lucas Torlaschi gigante bajo los tres palos, sosteniendo la ilusión. Ya son seis partidos seguidos sin recibir goles. Seis gritos de guerra que dicen: acá hay equipo, acá hay arquero, acá hay sueño.
En un terreno desparejo, donde costaba hacer pie, el Lujanero intentó siempre. Tocando por abajo, buscando sociedades, lastimando por las bandas. Lo tuvo con ese desborde de Eladio Ramos y el centro atrás que no pudo empujar Tomás Dopazo. Lo tuvo con ese cabezazo de Rodríguez Seguer que el arquero local sacó con lo justo, en la más clara de la tarde.
Berazategui también tuvo las suyas, claro. Un cabezazo de Bruno Miño que se fue besando el palo, una llegada en el final con centro de Molina para Gallo que salvó Vera en la línea. Pero ahí estuvo Luján, firme, de pie, peleando cada pelota como si fuera la última, como nos enseñó la historia de esta camiseta.
Y allá, en cada rincón del Norman Lee, una multitud Naranja. Familias, pibes, viejos, todos con la misma bufanda, el mismo canto. Porque Luján no juega solo. Nunca juega solo.
Ahora se viene lo más lindo. Lo que soñamos toda la vida.
Dentro de siete días, todo se define en nuestra casa. En el 1º de Abril. Con nuestra gente. Con nuestro pueblo. Ahí donde late el corazón de la ciudad.
Lujanenses, la ilusión está intacta. Nos trajimos un resultado de oro y la chance de abrazarnos todos juntos para volver a la B Metro.
Este equipo nos demostró que está para más. Que si es un poco más profundo, puede lastimar. Que tiene hambre. Que tiene orgullo.
Falta un pasito. El último. El más difícil y el más hermoso.
El próximo sábado no se juega un partido. Se juega la historia.
¡Todos al 1º de Abril, Luján!