INFORMACION GENERAL Escuchar artículo

No fue una tragedia, fue una falla de cuidado

Las infancias no se protegen después, se protegen antes

No fue una tragedia, fue una falla de cuidado

Las infancias no se protegen después, se protegen antes

Agostina tenía 14 años.

No era una placa roja.
No era un expediente.
No era una estadística.
Era una niña.

Y cuando una niña desaparece, cuando empezamos a compartir su foto, cuando aparecen las alertas, los rastrillajes, las cámaras, los peritos y los patrulleros, hay una pregunta que llega demasiado tarde:

¿Dónde estuvimos antes?

No pongamos la sospecha sobre la niña.
No preguntemos primero “por qué fue”.
No hagamos de su historia un espectáculo morboso.

Una adolescente puede confiar.
Puede creer.
Puede equivocarse.
Puede no medir el peligro.

El adulto es quien tiene la obligación de no aprovecharse.

La justicia debe investigar.
Debe probar.
Debe peritar.
Debe reconstruir la verdad.
Debe determinar responsabilidades.

Pero como sociedad también tenemos que hacernos cargo de algo más profundo:

El Estado no puede aparecer recién con una alerta.
La comunidad no puede despertar recién con un rastrillaje.
Los adultos no podemos mirar recién cuando ya es tarde.

Cuidar no es controlar.
Cuidar no es sembrar miedo.
Cuidar es estar.
Cuidar es escuchar.
Cuidar es detectar señales.
Cuidar es intervenir a tiempo.
Cuidar también es una decisión política.

Por Agostina.
Por todas las niñas.
Por todas las infancias que necesitan más presencia y menos indiferencia.

Que su nombre no sea consumido por el morbo.
Que su nombre se convierta en memoria, justicia y prevención.

Las infancias no se protegen después.
Se protegen antes.

🖤 Menos indiferencia.
🖤 Más presencia.
🖤 Más justicia.
🖤 Más cuidado.

Volver arriba