
Mar del Plata: se profundiza la recesión del sector hotelero y gastronómico
La caída en el consumo y la pérdida de poder adquisitivo se debe a que la gente no tiene plata, por lo tanto " No Viaja"
La temporada de vacaciones de invierno, históricamente un motor fundamental para la economía de Mar del Plata, se encamina hacia un escenario de profunda incertidumbre.
Con niveles de reservas hoteleras que apenas alcanzan el 25%, el sector turístico local atraviesa una de sus crisis más agudas en años recientes, marcada por el cierre persistente de establecimientos y una preocupante destrucción de empleo.
Un tejido comercial que se deshilacha:
La realidad detrás de las cifras es desoladora. En los últimos 60 días, la ciudad ha sido testigo del cierre definitivo de cerca de 40 hoteles y restaurantes. Este goteo incesante no solo afecta la infraestructura turística de la ciudad, sino que ha derivado en la pérdida de más de 400 puestos de trabajo, golpeando directamente a las familias que dependen de la temporada para sostener su economía.
La advertencia llega desde la Unión de Trabajadores del Turismo, Hoteleros y Gastronómicos (UTHGRA) de Mar del Plata, quienes ven con alarma cómo el invierno, lejos de representar una oportunidad de recuperación, profundiza la recesión del sector.
Para Pablo Santín, referente del gremio, no hay margen para interpretaciones ambiguas: la crisis es, ante todo, una crisis del poder adquisitivo.
"La gente no viaja porque no tiene plata. El poder adquisitivo está por el piso", sentenció Santín al analizar las causas de esta baja demanda.
La caída en el consumo y la pérdida de la capacidad de ahorro de las familias argentinas han transformado el turismo en un lujo inaccesible, dejando a la principal plaza turística del país en una situación de vulnerabilidad extrema.
Ante este panorama, el gremio ha alzado la voz para exigir medidas concretas y urgentes que permitan revertir la tendencia. El sector reclama políticas públicas capaces de reactivar el consumo interno y otorgar alivio a los establecimientos que todavía mantienen sus puertas abiertas, evitando así que la cifra de cierres continúe escalando.
Mar del Plata enfrenta, en pleno invierno, un desafío que trasciende lo estacional: la necesidad de rescatar una industria vital que, por el momento, parece haber quedado atrapada en los efectos de un ajuste económico que ya empieza a hacerse sentir en el cierre definitivo de sus locales y en el desempleo de cientos de trabajadores.
Fuente: Radio MDQ