
Luján " El corazón de la visita"
Luján no es un punto más en el mapa de la gira. Luján ES la gira
❤️LUJÁN " EL CORAZON DE LA VISITA"
El Papa León XIV cerrará su histórica gira en la Basílica y se espera una marea de fe sin precedentes
Será el miércoles 11 de noviembre a las 10 de la mañana. La misa se hará afuera de la Basílica y el Municipio ya habla de entre 1 y 2 millones de peregrinos. Después de 39 años, un Papa vuelve a pisar suelo argentino y elige a Luján para su despedida.
Luján no es un punto más en el mapa de la gira. Luján ES la gira.
Lo confirmó esta mañana el Vaticano:
El Papa León XIV visitará la Argentina del 8 al 11 de noviembre y cerrará su primera visita apostólica al país —la primera de un Pontífice desde la de San Juan Pablo II en 1987— con una misa multitudinaria en la Basílica de Nuestra Señora de Luján.
El anuncio oficial, difundido desde Roma por la corresponsal Elisabetta Piqué, pone fin a meses de expectativa. Y pone a nuestra ciudad en el centro de los ojos del mundo.
Será el miércoles 11 de noviembre a las 10 de la mañana. Según el cronograma oficial, será su última actividad en el país antes de partir a Lima.
El propio intendente, Leonardo Boto, lo había adelantado a distintos medios nacionales e internacionales:
La celebración no será dentro del templo. No entraríamos. Será afuera, a cielo abierto, en la explanada de la Basílica, para que nadie se quede sin verlo.
Se espera una afluencia que estremece: entre 1.000.000 y 2.000.000 de fieles. Una marea humana de pañuelos, banderas argentinas, camisetas de promeseros y lágrimas contenidas durante décadas.
León XIV, Robert Francis Prevost, el primer Papa agustino de la historia, el misionero de acento norteamericano y corazón peruano, cumplirá así el deseo incumplido de su predecesor, Francisco, el Papa argentino que nunca pudo volver a su tierra. Y eligió hacerlo donde late la fe de todo un pueblo: a los pies de la Virgen de Luján.
Una visita con mensaje
La agenda del Papa es maratónica y tiene gestos claros. Antes de llegar a Luján, a las 8 de la mañana de ese mismo miércoles, visitará la cárcel de Devoto, como lo hacía Francisco cuando era Arzobispo de Buenos Aires. Llegará a Luján desde ese lugar de dolor, de encierro, para traer un mensaje de misericordia frente a la Madre que todo lo abraza.
Antes habrá estado en Buenos Aires y en Córdoba. Habrá homenajeado a San Martín, se habrá reunido con el presidente Javier Milei, habrá celebrado una misa gigante en el Monumento a los Españoles en Palermo —el mismo donde Juan Pablo II lloró con los argentinos después de Malvinas— y habrá pasado por el Pequeño Cottolengo Don Orione de Claypole, para abrazar a las personas con discapacidad.
Pero todo desemboca aquí, en Luján.
Luján se prepara para ser historia
Para nosotros no es una visita protocolar. Es la confirmación de lo que somos.
Somos la Capital de la Fe. La ciudad que recibe a pie a madres que caminan 70 kilómetros por un hijo, a jóvenes que llegan de rodillas, a abuelos que cada 8 de diciembre renuevan una promesa. Y ahora, esa misma plaza que tantas veces fue altar improvisado, recibirá al sucesor de Pedro.
Faltan 51 días, Luján ya empieza a prepararse. Las campanas de la Basílica parecen sonar distinto desde hoy. Los vecinos hablan del tema en la panadería, en la parada del colectivo, en la fila del hospital.
Porque después de casi 40 años, un Papa volverá a decir “Argentina”. Y su última palabra, su última bendición en esta tierra, la dará aquí. En casa. Frente a Ella.
Luján lo espera con el corazón abierto.