
La perplejidad invade las consciencias de los razonables, sean del lado que sean.
Algunos se arrepentirán, otros dirán que era inevitable y la inmensa mayoría penará por lo perdido
A otros les será indiferente y los cada vez memos festejarán rabiosamente. Asistimos al ataque violento del Presidente de la Nación hacia una ex presidenta, e insultos irreproducibles hacia un ser humano ex Ministro de Salud y que acaba de morir, que se sepa, sin haber cometido ningún delito.
Que intente distraer la atención sobre los problemas de su Gobierno no evita el estupor y no solo por la gravedad de qué y quién lo dijo: si no existe una condena generalizada, no sólo de la dirigencia política, contra la amenaza velada e indulgentemente llamada “metáfora” por el Presidente, esto guarda preocupante relación con el hecho electoral de un 56% de argentinos avalando a un sujeto con esta misma disposición violenta. Y que ahora en cumplimiento de la destrucción que eufórico ya anunciaba con una motosierra se revela así de drástica y terrible.
A diferencia del 2001 y en lugar del “que se vayan todos”, esta vez la mitad fingió escuchar “un país mejor” cuando lo que se anunciaba era la demolición del que conocemos. El contexto que anida larvado en la subjetividad ciudadana con una confrontación de este orden, son las términos y condiciones para una guerra civil verosímilmente nunca asumidos.
Parece improbable que eso suceda. Aun así, con muertes oncológicas por decisión gubernamental y de adultos mayores valetudinarios sin remedios del PAMI y por inanición, con comedores sociales escuálidos o suprimidos, con el derrumbe caótico de la industria y el comercio y en definitiva la desaparición de la clase media, el daño será tan enorme como inédito.
La minoría empresarial concentrada que lo apoya saldrá más enriquecida aún y grupos extranjeros se quedarán con nuestros recursos naturales.
Algunos se arrepentirán, otros dirán que era inevitable y la inmensa mayoría penará por lo perdido. Casi como después de la guerra que nadie sabe si alguna vez ocurrirá…