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La imágen del Presidente Javier Milei volvió a mostrar señales de desgaste

El rechazo supera el 58%

La imágen del Presidente Javier Milei volvió a mostrar señales de desgaste

El rechazo supera el 58%

🔴El libertario que prometía arrasar ahora mira cómo el rechazo supera el 58 por ciento.

La imagen del presidemente Javier Milei volvió a mostrar señales de desgaste en una encuesta nacional realizada entre el 6 y el 14 de mayo, en un contexto donde el oficialismo ya no aparece tan cómodo como durante los primeros meses de gestión. El estudio, realizado sobre 1459 casos en todo el país, ubicó la aprobación del Gobierno en 35,8 por ciento y el rechazo en 58 por ciento.

El dato expone algo que en Casa Rosada intentan maquillar entre discursos épicos y enemigos inventados a diario. El fenómeno Milei sigue conservando un núcleo duro importante, especialmente entre jóvenes, pero el respaldo general empezó a perforarse mientras la gestión acumula desgaste político, conflictos permanentes y funcionarios cada vez más cuestionados.

Entre personas de 16 a 29 años, la aprobación llega al 42 por ciento, aunque en sectores de menor nivel educativo la desaprobación escala hasta 62,8 por ciento.

La caída también aparece reflejada en la evolución de la imagen presidencial. Según la encuesta, Milei pasó de tener una imagen positiva de 45,6 por ciento en enero de 2026 a apenas 36,4 por ciento en mayo, mientras la negativa trepó hasta 57,9 por ciento. Un deterioro que empieza a romper el relato libertario de apoyo social ilimitado y deja al presidemente más cerca de administrar desgaste que de encabezar una ola imparable.

Otro dato incómodo para el oficialismo es que Cristina Kirchner y Axel Kicillof aparecen con mejor diferencial de imagen que Milei. El presidemente quedó con un diferencial negativo de menos 21,5, mientras Cristina registró menos 12,6 y Kicillof menos 8,6. No es un detalle menor para un gobierno que construyó buena parte de su identidad política alrededor de la idea de haber enterrado definitivamente al kirchnerismo.

En el plano electoral, el escenario empieza a parecerse más a una pelea abierta que a una hegemonía libertaria. La encuesta muestra al peronismo con 28 por ciento de intención de voto frente al 25,9 de La Libertad Avanza. Además, aparece un bloque importante de votantes fragmentados entre indecisos, personas que no votarían a ningún espacio y sectores que miran alternativas por fuera de la grieta tradicional.

Cuando se mide candidatos concretos, Milei lidera con 24,1 por ciento, pero Axel Kicillof queda relativamente cerca con 19,8. Detrás aparecen Sergio Uñac, presentado como dirigente respaldado por Cristina Kirchner, y Myriam Bregman, que se consolida como tercera fuerza competitiva en varios escenarios.

El relevamiento también golpea al círculo más cercano del presidemente. Manuel Adorni acumuló una imagen negativa de 66,6 por ciento y apenas 17,1 de positiva. Además, casi 65 por ciento de los encuestados consideró que debería renunciar por las acusaciones de corrupción en su contra. El gobierno que desembarcó prometiendo pureza moral y superioridad ética ahora tiene que convivir con denuncias internas y funcionarios bajo sospecha, una postal bastante menos heroica que la vendida durante la campaña.

Mientras Milei insiste en sostener un clima de confrontación permanente, los números empiezan a mostrar algo que en política argentina suele ser letal. El enojo todavía puede movilizar, pero cuando la bronca deja de convertirse en expectativa y empieza a transformarse en cansancio, hasta los gobiernos que parecían invencibles terminan mirando encuestas con preocupación.

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