POLITICA Escuchar artículo

La ilusión de la contención " Cuando el trabajo mata al empleo"

Editorial: Jorge Romani

La ilusión de la contención " Cuando el trabajo mata al empleo"

Editorial: Jorge Romani

​El reciente informe del Centro de Estudios del Trabajo y el Desarrollo (CETyD) presenta un diagnóstico sobre el mercado laboral argentino que, si bien es certero en la exposición de las cifras, exige una mirada crítica respecto a la lectura estructural del problema. 

Bajo el titular de que "más personas trabajan, pero en peores condiciones", la pieza periodística expone cómo la tasa de informalidad alcanzó un 44,2% hacia el primer trimestre de 2026, funcionando como una «válvula de escape» que amortigua la tasa de desempleo. Sin embargo, abordar este fenómeno simplemente como una "mutación silenciosa" o un mero desvío en el rumbo de la política económica peca de tibieza analítica.

​La paradoja del "empleo refugio" y el sesgo de la estadística

​El texto plantea una premisa alarmante: el desempleo no explota porque los hogares lanzan a más miembros al mercado para compensar la pérdida de poder adquisitivo, encontrando en la informalidad un "empleo refugio".
​Si bien este mecanismo es innegable en la práctica cotidiana, calificar la informalidad masiva como una contención exitosa del desempleo resulta una trampa conceptual.

​Estadística anestesiada

 Mantener una tasa de desocupación "estable" a costa de la precarización no es una solución temporal; es la degradación sistemática de la estructura productiva.

​El dilema de la calidad: 

El artículo roza la pregunta incómoda de si la economía está reemplazando empleos por oportunidades de menor calidad, pero evita señalar con claridad la causa de fondo, no se trata de una reconversión fallida, sino de un modelo de ajuste donde la flexibilidad laboral se impone por la vía de los hechos, sin necesidad de reformas legislativas.

​La geografía de la precarización: desigualdad territorial impune

​Un punto fuerte del informe, es la cartografía de la vulnerabilidad: dos de cada tres provincias argentinas registraron un aumento simultáneo de la desocupación y el trabajo precario entre 2023 y 2025.

CAIDA DEL EMPLEO FORMAL PRIVADO 

No obstante, el análisis tiende a tratar esta disparidad como un "efecto colateral inevitable" del mercado. La correlación entre el debilitamiento del tejido productivo provincial y el auge de las ocupaciones de baja calidad demuestra que los nichos dinámicos (como la energía o la minería) son incapaces de absorber el volumen de mano de obra que expulsan la industria nacional, la construcción y el comercio masivo.

​De "refugio temporal" a proyecto de país

​El texto concluye advirtiendo sobre el riesgo de que la informalidad se transforme en la "nueva normalidad". La crítica central a esta postura es que la informalidad ya es la normalidad de casi la mitad de los trabajadores argentinos. Tratarla como una amenaza futura despoja de urgencia al presente.

​En conclusión: 

La nota periodística acierta en visibilizar el deterioro de las condiciones de vida de la clase trabajadora, pero se queda corta al no confrontar con mayor dureza el discurso oficialista que festeja niveles récord de actividad (48,6%). Contar con más gente trabajando por ingresos de subsistencia y sin derechos sociales no es síntoma de dinamismo; es la institucionalización de la pobreza laboral. 

Mientras la conversación pública siga midiendo el éxito económico por la cantidad de puestos y no por la dignidad de los salarios, el "empleo refugio" seguirá siendo la única propuesta de futuro para millones de argentinos.

Volver arriba