
Golpe mortal para la ultraderecha: " Derrota histórica de Trump "
"Se cae el jefe, se cae el lacayo" La derrota de Trump deja a Milei al borde del abismo
El Partido Republicano sufrió una paliza histórica en las elecciones de medio término de Estados Unidos. En una noche negra para la ultraderecha mundial, los demócratas arrasaron y lograron quedarse con el control de las dos cámaras del Congreso y ganaron en varios estados históricamente republicanos.
Es un resultado lapidario, un duro revés para Donald Trump que lo deja como un pato rengo. El Presidente deberá afrontar los próximos dos años de mandato con el Congreso en manos de la oposición, maniatado, sin poder y políticamente terminado.
EL EFECTO DOMINÓ QUE HUNDE AL GOBIERNO DE MILEI
Pero el temblor en Washington es un terremoto en la Casa Rosada. La derrota también tiene consecuencias directas y devastadoras para Javier Milei, el alumno más obsecuente y uno de los principales aliados de Trump en la región.
Se cae el jefe y se cae el lacayo.
El cambio brutal en el equilibrio político de Washington podría complicar de forma inmediata el respaldo financiero estadounidense a la Argentina y sumar una incertidumbre total al ya fracasado programa económico del Gobierno libertario.
Sin Trump con poder total, se acabó el cheque en blanco. Se acabó el lobby en el FMI, se acabó el salvataje del Tesoro norteamericano y se acabó la fantasía del alineamiento automático que vendía Milei.
El gobierno del genocidio milei, que apostó todo a una sola carta - la de la extrema derecha internacional - hoy se queda sin cartas, sin aliados y sin dólares. Mientras el mundo le da la espalda a la derecha y la sepulta en las urnas, en Argentina el modelo de hambre, ajuste y represión empieza a quedarse sin sostén externo.
Es el principio del fin. La derrota de Trump no es solo una derrota en EE.UU.: es la confirmación del fracaso global de la ultraderecha y el aviso más claro de lo que le espera a Milei en Argentina.