
Faltantes de vacunas antigripales
El Laberinto de la Inmunidad: La Deuda Pendiente con Nuestros Mayores. Editorial de Jorge Romani
La llegada de las bajas temperaturas suele venir acompañada de una campaña de vacunación que, más que una opción, es una red de seguridad para los sectores más vulnerables. Sin embargo, este año el escenario para los afiliados de PAMI se asemeja más a una carrera de obstáculos que a una política de salud pública eficiente.
La escasez de dosis antigripales en las farmacias de la red no es solo un bache logístico; es una falla que pone en riesgo la vida de quienes más protección necesitan.
Un Retraso con Consecuencias Reales:
El invierno no espera a que se resuelvan las licitaciones o los problemas de distribución. Para un jubilado, la vacuna contra la gripe no es un trámite menor, sino la diferencia entre transitar la temporada invernal con tranquilidad o enfrentar complicaciones graves que derivan en internaciones.
La Incertidumbre como Norma:
Los jubilados deambulan de farmacia en farmacia recibiendo la misma respuesta: "Todavía no llegaron" o "Se agotaron en una hora".
El Riesgo de la Exposición:
Obligar a personas de riesgo a movilizarse repetidamente en busca de una dosis que no está disponible es, en sí mismo, un factor de exposición a enfermedades.
Entre la Logística y la Gestión:
Si bien las autoridades suelen argumentar retrasos en las partidas internacionales o problemas en la cadena de frío, lo cierto es que la previsibilidad debería ser el eje central de PAMI. La demanda de vacunas no es una sorpresa estacional; es un dato estadístico constante.
"La salud de los adultos mayores no puede quedar supeditada a los vaivenes administrativos. Una dosis que llega tarde es, muchas veces, una dosis que ya no sirve."
¿Qué se necesita hoy?
Para subsanar esta crisis de suministro, es imperativo que se tomen medidas inmediatas que excedan las promesas discursivas:
Transparencia en el Cronograma: Los afiliados necesitan saber con precisión cuándo y dónde habrá stock disponible para evitar traslados innecesarios.
Agilización de la Entrega: Reforzar la logística de distribución para que las dosis no se acumulen en depósitos centrales mientras las heladeras de las farmacias de barrio están vacías.
Priorización Real: Garantizar que los grupos con comorbilidades tengan acceso inmediato sin barreras burocráticas adicionales.
Conclusión:
El faltante de vacunas en PAMI es un síntoma de una gestión que parece haber perdido el sentido de la urgencia. En un país donde los jubilados ya enfrentan dificultades económicas severas, el Estado no puede fallar en lo más básico: la prevención. Cuidar a nuestros mayores no es solo una obligación legal, es el reflejo de la calidad ética de una sociedad. La salud pública no admite esperas, y el invierno, lamentablemente, ya está aquí.