
El arte de la "Amnesia Política" Al que le quepa el saco que se lo ponga..
Los aliados de La Libertad Avanza y el libreto del despegue
🔴EL ARTE DE LA AMNESIA POLITICA "AL QUE LE QUEPA EL SACO QUE SE LO PONGA"
Los aliados de La Libertad Avanza y el libreto del despegue.
Editorial Jorge Romani
En la política argentina, el despegue a tiempo suele ser considerado una virtud de supervivencia. Sin embargo, cuando la distancia entre lo que se defendió en campaña y la realidad del bolsillo de la gente se vuelve un abismo, el intento de diferenciarse empieza a parecerse mucho más al cinismo que a la autocrítica.
Esto es lo que se empieza a observar en las filas del PRO y de ciertos sectores del Radicalismo que, hasta hace apenas unos meses, actuaban como el pulmón legislativo y mediático de La Libertad Avanza.
Hoy, ante el rumbo socioeconómico del país y la acumulación de denuncias y sospechas de corrupción que salpican la gestión nacional —con comunicados recientes que apuntan directamente contra figuras del riñón presidencial, como el Jefe de Gabinete Manuel Adorni—, aquellos fervientes defensores del "cambio radical" desfilan por los sets de televisión intentando ensayar un nuevo guion.
La pregunta que la sociedad empieza a formularse es simple: ¿alcanza con un comunicado para borrar el archivo?
Para el ciudadano de a pie, la memoria no es un lujo, es una necesidad de subsistencia. Es difícil digerir la repentina distancia que toman hoy los legisladores y referentes de estos espacios cuando fueron coautores y defensores acérrimos de las medidas que impactaron de lleno en los sectores más vulnerables:
Jubilados y pensionados: Soportando la mayor parte del peso del superávit fiscal a costa de su poder adquisitivo.
Personas con discapacidad: Afectadas por los recortes y la parálisis en áreas sensibles de asistencia y prestaciones básicas.
La clase media: Sometida a un estrangulamiento vía aumento desproporcionado de tarifas de servicios públicos, transporte y prepagas, mientras los beneficios fiscales parecen concentrarse en los sectores de mayor concentración económica.
Validando con el silencio o el aplauso la persecución discursiva y el hostigamiento a medios y trabajadores de prensa que intentaron ejercer el rol de control al poder de turno.
Quienes militaron el ajuste argumentando que "no había alternativa" o que "era el único camino hacia la libertad" hoy pretenden vestirse con el traje de la sensatez y el control institucional. Pero la responsabilidad política no se disuelve firmando un texto de preocupación o poniendo cara de circunstancia frente a una cámara. Fueron el sostén político y los garantes de un modelo; por ende, son corresponsables directos del rumbo elegido y de la falta de transparencia que hoy asoma en la gestión pública.
El escenario local: El caso de Luján
Este fenómeno de "despegue masivo" no se limita a los despachos del Congreso de la Nación o a los canales de San Cristóbal y Palermo; ya se palpa en el territorio. En Luján, los referentes locales que ayer caminaban los barrios prometiendo el fin de la casta de la mano del oficialismo nacional, hoy han comenzado a reescribir su discurso.
Utilizando las tribunas de las instituciones locales y hablando en un supuesto "nombre del pueblo", buscan despegarse de la crisis social y moral que golpea a los vecinos de la ciudad. El contraste es brutal: se presentan como defensores del entramado socioproductivo de Luján cuando, a nivel nacional, aplaudieron las leyes y decretos que paralizaron la actividad PyME y el consumo interno.
Es en el pago chico donde la contradicción se vuelve más evidente y donde el vecino recuerda perfectamente quiénes ponían la cara por el proyecto de Javier Milei hace apenas un año. El intento de ponerse ahora a la cabeza de los reclamos institucionales o de denunciar los hechos de corrupción y el impacto de las tarifas es visto por gran parte de la comunidad como un acto de cinismo explícito.
La construcción de una democracia madura exige memoria. Los partidos tradicionales y los aliados circunstanciales que le entregaron las herramientas políticas a La Libertad Avanza no pueden bajarse del barco fingiendo ser turistas. Aunque intenten cambiar el libreto a mitad de la obra, los archivos —y sobre todo la realidad económica de la clase media y los sectores postergados— siguen estando ahí para recordar quién es quién.