
"Efecto Motosierra"
La Provincia de Buenos Aires paga el costo de un modelo que destruye producción y trabajo
🔴EFECTO MOTOSIERRA: La provincia de Buenos Aires paga el costo de un modelo que destruye producción y trabajo
Más de 3.165 comercios y fábricas cerradas, 5.832 empresas que dejaron de operar y miles de despidos. El ajuste del Gobierno nacional no es un relato: son persianas bajas y familias en la calle.
La Plata - El discurso oficial habla de orden macroeconómico. La realidad en las calles bonaerenses habla de otra cosa: de locales vacíos, de fábricas con candado y de trabajadores despedidos.
Un relevamiento del Observatorio de Datos Estratégicos, construido a partir de cámaras empresariales, registros municipales y comunicados del sector, expone con crudeza el impacto de las políticas económicas del gobierno de Javier Milei en la provincia de Buenos Aires: al menos 3.165 establecimientos comerciales y productivos cerraron, cesaron o fueron dados de baja entre fines de 2023 y agosto de 2026.
No es una crisis sectorial ni localizada. Es un derrumbe generalizado que atraviesa el Conurbano y el interior por igual.
El mapa del vaciamiento
La Plata encabeza el ranking del deterioro: más de 1.000 comercios comunicaron su cierre al Municipio, con una caída interanual del 14,7% en ventas minoristas y 14 trimestres consecutivos en rojo. Hoy, 451 locales sobre 4.739 relevados están cerrados o en alquiler: el 9,5% del entramado comercial.
Le siguen Tandil, con 819 bajas, y Junín, con 687 bajas administrativas y un desplome de ventas del 16,8% en el segundo trimestre de 2026.
Pero la motosierra llegó a todos lados: Trenque Lauquen (274 cierres), Mar Chiquita (51), Balcarce (47), Necochea (34), San Antonio de Areco (31), Olavarría (más de 25), Luján (más de 20) y Quilmes (al menos 12 solo en su centro). En Mar del Plata el 7,8% de los locales relevados está vacío y en Necochea la cifra trepa al 14%.
Como advirtió el presidente del Observatorio, Pedro Perrotta: “No estamos frente a un problema de una sola ciudad ni de un solo sector. El deterioro aparece en grandes centros urbanos, polos industriales y también en localidades pequeñas, donde el cierre de una fábrica o de decenas de comercios tiene un impacto social mucho más profundo”.
Industria: la caída sin respiro
Si el comercio agoniza por la caída del consumo, los tarifazos y el peso insoportable de alquileres y costos fijos, la industria bonaerense sufre un golpe letal: apertura importadora, pérdida de competitividad y caída de pedidos.
La Unión Industrial de la Provincia de Buenos Aires (UIPBA) contabilizó 1.306 cierres de unidades productivas industriales entre 2023 y mayo de 2026, concentrando el 44,8% del empleo industrial perdido a nivel nacional.
Los datos oficiales lo confirman: el Ministerio de Economía bonaerense reconoce un saldo de 5.832 empresas que dejaron de operar a noviembre de 2025, mientras que el CEPA eleva la cifra a más de 6.200 desde 2023.
Detrás de los porcentajes hay trabajadores con nombre y apellido:
• FATE en San Fernando: 920 trabajadores a la calle. • Grupo Dass en Coronel Suárez: 360 despidos. • Granja Tres Arroyos en Capitán Sarmiento: más de 700 despidos en una ciudad de 15.000 habitantes. • Pilar: los cierres de Kimberly-Clark, ILVA, Magnera y Whirlpool se llevaron 800 puestos directos. • Pergamino: 335 despidos formales solo en el primer semestre de 2026. • Azul: 2.500 empleos registrados perdidos en 2025.
El resultado social es inevitable: Bahía Blanca con 10,1% de desocupación y Mar del Plata saltando de 7,9% a 9,3% en apenas un trimestre.
Este no es un modelo de crecimiento. Es un modelo de asfixia financiera. Un gobierno que eligió licuar el consumo, encarecer los servicios y abrir la importación indiscriminada sabía perfectamente que el primer eslabón en romperse sería el comercio de cercanía y la pyme industrial.
Los datos del Observatorio no son relatos. Son persianas bajas. Y anticipan lo que el Gobierno se niega a ver: una situación social insostenible y de incierta resolución.
Fuente: Informe del Observatorio de Datos Estratégicos, UIPBA, Ministerio de Economía bonaerense y CEPA