
🔴⚪️¡¡ES LA HORA DE LUJÁN!!
EL LUJANERO VA POR LA GLORIA ANTE BERAZATEGUI
Hay equipos que juegan campeonatos. Y hay equipos que cargan una ciudad entera en la camiseta. Luján es de esos. El Lujanero no solo fue el mejor equipo de todo el año en la Primera C. Fue el más regular, el más luchador, el que cerró una fase regular histórica con 64 puntos para quedarse con la Zona B. Y ahora, el premio a tanto esfuerzo tiene forma de final.
Enfrente estará Berazategui. No es un rival más. Es el destino. Es la reedición de aquella Promoción mítica de 1991, cuando el Lujanero del recordado Pedro Nieva dio el golpe en el Norman Lee y ascendió a la B. 35 años después, la historia vuelve a ponerlos cara a cara por lo mismo: el título y el ascenso a la Primera B Metropolitana.
El sueño empieza a escribirse este sábado a las 15 horas en el Estadio Norman Lee, con el arbitraje de Gonzalo Creimerman. Allí, a más de 100 kilómetros de la Basílica, cientos de gargantas lujaneras harán que Bera parezca el 1° de Abril Porque el hincha de Luján es así, no importa la distancia, no importa la cancha. Donde juega Luján, Luján es local.
El equipo llega entonado. Viene de vencer a Yupanqui por 1 a 0 en cancha de Italiano, con gol de Julián Rodríguez Seguer, para sellar el primer puesto. Berazategui, por su parte, se quedó con la Zona A con 51 puntos tras golear 3-0 a Cambaceres con tantos de Duarte, Pombo y Miranda.
Y como lo quiso el reglamento y lo mereció el esfuerzo de todo el año, la historia se define en casa. La revancha será una semana después en el Estadio 1° de Abril. Ese día no habrá butaca vacía. Estará el abuelo que estuvo en el 91, el pibe que va por primera vez colgado del alambrado, la madre con la camiseta blanca, el laburante que se hizo una escapada. Estará el pueblo Lujanero.
Porque esta final no la juegan solo once. La juegan los que nunca dejaron de creer cuando costaba, los que viajaron en los peores momentos de la C, los que cantaron bajo la lluvia.
Luján fue el mejor de todo el año. Ahora tiene 180 minutos para convertirse en eterno. La ilusión está intacta. La pasión, desbordada.
Es la hora de Luján.